Es típico que un alto porcentaje de bebés en los primeros meses de vida presenten los temidos cólicos del lactante o desarreglos en su tránsito intestinal, como es el estreñimiento.

El Cólico del lactante se caracteriza por dolor, irritabilidad, llanto incontrolado y espasmos en el vientre que hacen que el bebé algunas veces se encoja repentinamente con las piernas flexionadas y con los puños cerrados. Suele tener lugar en las tardes noches y suele prolongarse hasta más de 2 horas. Se trata de un llanto que no parece responder a ningún motivo y que surge de repente.

Por otro lado, también los bebés puedes sufrir de estreñimiento o dificultad para expulsar las heces o gases.

¿Por qué ocurren?

En los primeros meses de vida el intestino tiene una gran labor de comenzar a funcionar, algo que no había hecho hasta el momento de esta forma. Para ello tienen que desarrollarse los movimientos peristálticos, en un inicio ineficaces. Durante los 3 ó 4 primeros meses, el aparato digestivo es aún inmaduro y tiene que pasar por un proceso de maduración para poder hacer posible una buena digestión y absorción de los alimentos.

Para que el intestino empiece a trabajar y a perfeccionar sus movimientos, produce espasmos en el mismo, de esta forma se empieza a activar, lo que da lugar a los cólicos. Esto unido a los gases y heces acumuladas producto de un peristaltismo ineficaz, hace que el bebé tenga dolor y sea incapaz de expulsarlos de forma satisfactoria.

¿Cómo podemos ayudarles?

Hoy aprenderemos una medida eficaz para prevenir y/o tratar los cólicos y el estreñimiento, se trata de un sencillo masaje que se debe realizar como rutina.

Con esta pequeña rutina ayudaremos a que su intestino se active de forma más eficaz, dándole más flexibilidad, movilizando todos sus segmentos y facilitándole la salida de los gases y las heces.

¿Cuándo y cómo comenzar con esta rutina?

Se debe realizar a diario como prevención e incluso se puede realizar de 2 ó 3 veces al día si el bebé ya presenta los cólicos o está pasando por una etapa de dificultad para expulsar los gases y las heces. Se puede aplicar desde el primer día del bebé hasta el niño mayor. Sólo tendremos en cuenta, no realizarlo, cuando exista fiebre o si el bebé posee una válvula de derivación retroperitoneal.

Técnica sencilla de masaje para aliviar o prevenir los cólicos del lactante y el estreñimiento.

Debemos buscar un entorno cálido donde el bebé o niño no tenga frío. Si es necesario poner una estufa o calentador en la habitación; un ambiente agradable sin exceso de ruido, pues el bebé debe estar lo más relajado posible para que nos deje manipular su abdomen. Le hablaremos suave, podemos acompañar con una música relajante muy bajita.

Tendremos a mano un bote de aceite que puede ser de oliva virgen o aceite 100% natural de prensada en frío.

El bebé o el niño desnudo sólo con el pañal pero sin abrochar. Pues es muy posible, que con la estimulación el bebé haga caca durante el masaje o en los momentos posteriores.

Comenzamos activando el peristaltismo a través de movimientos de flexión de sus piernas hacia el pecho, primero con ambas piernas a la vez y luego alternando una y otra de forma que cuando lleguemos a su abdomen presionemos un poco sobre él. Lo realizamos en torno a unas 10 veces.

Ahora comenzamos el masaje “pidiéndole permiso para tocarle”, y tras haber calentado el aceite frotándolo en nuestras manos, las ponemos sobre su vientre.

Deslizamos suavemente una mano desde el esternón hasta el pubis y nunca en el sentido contrario; y a la vez que terminamos con una, comenzamos con la otra a modo de oleadas. Podemos encontrar el abdomen duro; si esto es así vamos suavemente repitiendo esta técnica hasta que el bebé se vaya relajando y con ello también su abdomen.

Una vez su abdomen esté algo más blando comenzamos a apretar un poco más y repetimos estos pases unas 10 veces.

Ahora comenzaremos con un masaje “casi circular” en el sentido de las agujas del reloj, pues es éste, el sentido en el que se mueve el contenido de nuestro intestino. De esta forma facilitaremos la expulsión tanto de los gases como de las heces. Se comenzará desde el borde inferior derecho de su abdomen iremos subiendo hasta llegar por debajo de las costillas, seguiremos recto hacia su lado izquierdo y una vez estemos por debajo de las costillas del otro lado comenzamos a descender hasta quedarnos por encima del pubis. No se debe cerrar el círculo. Todo esto de forma lenta y con la presión suave que nos permita el abdomen del bebé. Cuando esté terminando una de nuestras manos se comienza con la otra.

Una vez realizados unos 10 pases aproximadamente, volvemos a activar sus piernas, esta vez, haciendo algo más de presión en el abdomen al llegar; primero ambas piernas juntas y luego de forma alterna apretando al final del recorrido. Es muy común que en este punto expulsen muchos gases. Si no es así, no es motivo de preocupación, pues no todos los niños los expulsan en el mismo momento sino a lo largo del día tras la estimulación.

Por último, volvemos al paso 5, pases desde el esternón hasta el pubis; otras 10 repeticiones; y damos por finalizado el masaje.

Darle mucho amor y comprender su dolor, tomándolos en brazos y tranquilizándoles con nuestra voz.

¡Esta rutina no les llevará más de 5 ó 10 minutitos!¡ Y podrá aliviar y beneficiar mucho el tránsito intestinal de tu bebé!

Si aún realizando diariamente el masaje de forma correcta, el bebé continúa con estreñimiento severo o los cólicos no se alivian, debemos consultar con su pediatra por posibles intolerancias alimentarias u otras complicaciones; o en su caso, consultar a un fisioterapeuta especializado para aplicar un tratamiento más individualizado y específico para regular su peristaltismo.

En Clínica de Fisioterapia LAE somos especialistas en el cólico del lactante, consúltanos, te podemos ayudar.

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