¿Tu bebé tiene dificultades para agarrar el pecho o adaptar su boquita a la tetina del biberón? ¿Notas que traga muchos gases?

Esto es algo que a las madres nos preocupa mucho pues nos genera mucha ansiedad, pensando en muchas ocasiones que no sabemos dar el pecho bien o que al niño le pasa algo… Pues bien, esto es muy típico y frecuente en el niño prematuro o en los bebés que tienen alguna patología como parálisis cerebral u otros síndromes. Pero también puede estar presente en niños a término que no han presentado ninguna complicación pero que no logran succionar de forma correcta y esto les cuesta.

La fisioterapia no sólo desempeña un papel importante en la estimulación de la succión de los niños con trastornos en su desarrollo sino también presta atención a los bebés que tienen dificultades sin presentar ninguna patología.

¿Por qué sucede?

Esto puede suceder entre otras cosas porque la musculatura orofacial, es decir, de la boquita, de la lengua e incluso de la carita debe funcionar en la succión de forma coordinada para que el movimiento sea eficaz, y el bolo de comida pueda pasar al estómago. Pero la coordinación en algunas ocasiones sobretodo como mencionaba anteriormente, en bebés prematuros no es del todo correcta, porque al bebé le falta madurar, es un bebé inmaduro en sus estructuras y funciones. A esto se le añade que el bebé debe hacer sus primeras prácticas porque en el vientre él no come por la boca. Si es cierto que el bebé en la barriga comienza a hacer sus primeros pinitos tragando líquido amniótico, esto para prepararse para la posterior succión, pero a veces no es suficiente y hay bebés que necesitan de un poquito de más ayuda. Y ahí entramos los fisios pediátricos.

¿Por qué es tan importante una buena succión?

Es la primera forma en la que el bebé, si bien lo hace a través de la lactancia materna toma un contacto directo con su mamá y con la alimentación; y así mismo, si lo hace con lactancia artificial también será su primera relación con la alimentación.

Una buena succión requiere de una buena sincronía de los músculos de la boquita, labios, lengua… y no sólo eso sino que además estos movimientos deben estar coordinados con la actividad de la deglución, con el tragar en sí; y muchas veces esto no sucede.

En CLÍNICA DE FISIOTERAPIA LAE prestamos tratamiento individualizado tanto a niños que presenten algún trastorno como en los casos menos graves. Les damos asesoría a los papás, adiestrándoles en técnicas sencillas para estimular el despertar de toda esa función que es la succión.

¿En qué consiste el tratamiento?

Se trata de un conjunto de técnicas sencillas que aplicamos normalmente con nuestro dedito alrededor de la boquita del bebé, en su interior, en la lengua, las encías e incluso los mofletes, facilitando los movimientos involucrados en la succión. Se trata de que el niño SIENTA LO QUE TIENE QUE HACER, le damos sensaciones para despertar esa función que puede estar asincrónica o debilitada. Y a través de esas sensaciones el niño poco a poco lo va integrando, experimentando y coordinando.

Se trata de guiarle hacia la forma correcta con unas presiones concretas o movimientos específicos, para nada doloroso ni incómodo. 

A veces esta mala succión puede derivar en el abandono de la lactancia materna, alteraciones gástricas o intestinales como puede ser el CÓLICO DEL LACTANTE TAN CONOCIDO. El aparato digestivo del bebé empieza en la boca y es tan importante lo que ocurre allí como lo que pueda suceder a lo largo de todo el tubo digestivo. 

Les propongo a que revisen cómo están succionando vuestros bebés, sobretodo si son pequeñitos, si se atragantan con facilidad, si están con cólicos o simplemente no logran coger el pecho o el bibe; pues la fisioterapia puede darles una solución sencilla y eficaz.

Les invito a que si tienen dudas o creen que sus bebés están teniendo algún problema con la succión nos consulten, pues a veces es muy fácil resolverlo.

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