Hoy quiero hablarles de ciertas situaciones que a veces realizamos y que por falta de información pueden perjudicar la salud o el desarrollo de tu bebé.

Tirar de los brazos, tanto para levantarlos como para jugar con ellos

Con esto me refiero  a situaciones tan comunes como columpiar a nuestros peques cogidos de sus brazos, tirar de ellos cuando se tiran al suelo con una «perreta» o intentar levantarlos desde el suelo cuando están empezando a caminar y se caen una y otra vez.

Tirar de sus brazos  pone en peligro la integridad de la articulación del hombro y el codo. Los ligamentos, cápsula y musculatura están aún en desarrollo haciendo que estas articulaciones sean inestables , aumentando el riesgo de luxación. Se trata de una lesión mucho más común de lo que creemos y muy dolorosa que puede ocasionar afecciones futuras para el niño en sus articulaciones. ¡Siempre coge a tu bebé o a tu niño por el tronco debajo de sus axilas! ¡Y nunca en una «perreta sigas tirando, suéltale y tómale por su tronco!

Comenzar a sentarlos precozmente

Cada niño tiene su propio desarrollo psicomotor, y unos estarán preparados un pelín antes o un pelín después, pero aproximadamente todos conseguirán comenzar a sentarse alrededor de los 6 meses. . El desarrollo estructural de su columna y la tonificación de la musculatura de la espalda es imprescindible previo a sentarse. El niño debe primero alcanzar otros items del desarrollo antes de estar preparado para sentarse, como lo es el control de la cabeza, mantenerse boca abajo con los brazos estirados…

Por lo tanto no debemos apresurarnos y sentarles sin soporte antes de que consigan mantenerse erguidos por sí mismos, lo que nos indicará que su musculatura ya es capaz de mantener a la columna en posición erecta, sin dañar ni entorpecer su desarrollo normal.

¿Cuándo posicionarlos en el “capazo”, “maxicosi” o en carritos de “tipo bastón”?

Es importante saber qué momento es más apropiado para cada tipo de carrito. Te damos algunas claves:

El capazo: en él el bebé está a sus anchas porque es bastante amplio y puede permanecer acostado de forma horizontal. Es útil en los primeros meses de vida (primer y segundo mes aprox) en los que el bebé pasa mucho tiempo durmiendo, y además nos permite ponerles de un lateral y de otro para evitar malformaciones en la cabeza. El bebé puede dormir bien en él pero apenas aporta estimulación visual, no tan relevante en los primeros días porque el niño pasa mucho tiempo durmiendo.

El maxicosi: el bebé va seguro porque está sujeto con sus arnés y  con bastantes contenciones. Por lo general algo positivo es que puede inclinar poco a poco al bebé en la vertical, eso sí con soporte, no es el bebé el que está haciendo el esfuerzo por mantenerse semisentado. Es útil para que el bebé vaya conociendo y explorando el entorno; esto hará que se estimule su desarrollo psicomotor. Es recomendable a partir de que el bebé comienza a usar sus manitas para intentar tocar algo, pues mantiene las manos cercanas a la línea media, lo que le facilita su uso. Normalmente a partir del 2º o 3ª mes por lo general. No debemos usarlo para dormir al bebé por periodos prolongados, pues el niño no puede moverse mucho y puede contribuir con las plagiocefalias (malformaciones craneales).

El carrito tipo bastón: No debemos usarlo hasta que el bebé no sea capaz de permanecer sentado por él mismo, porque por lo general este tipo de carritos no poseen tanto soporte y el bebé se escurre y dificulta sus movimientos. Suelo recomendarlo mínimo a  partir del 7º u 8º mes aproximadamente, pues el niño debe tener control en su tronco para mantenerse sentado por sí mismo.

Es importante a la hora de elegir carrito asegurarnos de que puede cubrir todas las necesidades del bebé durante los primeros meses de vida. Recomiendo que el carrito posea arnés de sujeción y soportes mullidos que podamos ir retirando según las necesidades del pequeño; al igual que pueda ir inclinándose progresivamente para adaptarse desde la etapa de los primeros días de nacimiento donde debe permanecer acostadito hasta que consiga la sedestación de forma autónoma y lo podamos colocar en la vertical sin tanta sujeción.

 Ponerles de Pié

Es muy común que a los bebés les guste que los pongamos de pié y dar saltitos sobre nuestras piernas; pero esto está totalmente desaconsejado. Esta tendencia de los bebés se produce porque el estar verticalmente posicionados aumenta su campo visual y les ayuda a descubrir cosas nuevas, no porque el bebé ya esté preparado para colocarse en esa posición.

Es importante que sepamos que el mejor momento para poner de pié a nuestro bebé será cuando él lo consiga por sí mismo solo. Esto querrá decir que tienen la suficiente fuerza muscular y sus estructuras estarán aptas para hacerlo. Debemos conocer que los bebés nacen fisiológicamente con las caderas en varo, lo que quiere decir, arqueadas; e incluso también todas sus piernas. Esto es producido por la posición de las mismas en el vientre materno. Y esto se va corrigiendo a medida que el bebé va desarrollándose y dándole carga a sus estructuras óseas de una forma natural y progresiva. Este proceso de remodelaje de sus miembros inferiores no llega hasta los pasados 3 años. Si se le coloca antes de que el niño lo haga por sí solo estaremos contribuyendo a que no se produzca ese remodelaje y que la cadera tome su posición en varo. De ahí la importancia de que el niño sólo lo pongamos de pié cuando él por sí mismo ya consiga pasar desde el suelo a de pié agarrándose de algo.

El uso de andadores y saltarines

En este sentido soy bastante rotunda al decir, que no los usemos en ninguna ocasión, por el mismo motivo anteriormente citado, y porque los niños los usan sin control, dándose golpes, lo que no les facilita un correcto desarrollo de sus caderas ni tampoco un correcto desarrollo psicomotor; pues las experiencias que toman con estos aparatos para nada simulan la normalidad.

Propongo el uso de andadores de empujar, en los que podemos poner algo de peso y el niño los empuje, esto les fortalece la musculatura pélvica y respeta el desarrollo de la marcha normal. (Ver en la foto anterior)

Ponerles a andar antes de tiempo

La marcha independiente el niño la comienza a adquirir normalmente a partir de los 12 meses. No debemos ponerle a caminar al bebé sin que previamente él haya conseguido ponerse de pié por sí sólo. Primero debe comenzar a dar pasos laterales agarrado a algo, luego comenzará a mantenerse de pié con algún juguete en las manos, y por sí solo comenzará a andar.

Es muy típico que los bebés muy pequeñitos parezcan que quieren andar, esto es producido por un reflejo que está presente en los recién nacidos, lo cual no nos indica que el bebé esté preparado para hacerlo. Él por sí solo lo conseguirá, no debemos forzarle. es importante que no se salte ninguna etapa del desarrollo (voltear, sentarse, gatear, ponerse de pie…)

¿Cuál es la fórmula ideal para estimular a nuestro bebé?

La mejor forma de estimular a nuestro bebé es jugar con él sobre una superficie amplia y firme donde él mismo pueda experimentar por sí sólo. Les recomiendo que dispongan de una zona de colchonetas tipo puzzle en casa por donde le distribuyan sus juguetes. El niño intentará alcanzarlos y comenzará a mover sus manos, luego a voltear, se pondrá boca abajo, se arrastrará, gateará y por sí sólo conseguirá ponerse de pié y caminar.

Los papás debemos encargarnos de facilitarles ese proceso pero no hacerlo por ellos.

¡Dejémosles experimentar para que puedan ajustar sus movimientos! ¡Esto forma parte de su aprendizaje!

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